Rusia ofreció aumentar sus exportaciones de diésel a Estados Unidos tras el envío inicial de 40.000 toneladas a bordo del petrolero Agioi Fanendes, que zarpó del puerto báltico de Primorsk el 22 de octubre y tiene prevista su llegada a Nueva York el 7 de noviembre.
El viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, aseguró que Moscú dispone de combustible suficiente para atender la demanda de sus compradores estadounidenses y anticipó nuevos cargamentos. El acuerdo energético fue alcanzado por los presidentes Donald Trump y Vladímir Putin el 9 de octubre, con el objetivo de contribuir al abastecimiento y aliviar las presiones sobre los precios del combustible.
El entendimiento contempla entregas progresivas, condicionadas a la capacidad de las refinerías rusas. Sin embargo, ha generado críticas de Ucrania y dirigentes europeos, quienes advierten que los ingresos derivados de estas ventas pueden fortalecer las finanzas de Moscú mientras continúa la guerra en Ucrania.


