Una investigación publicada en la revista Scientific Reports reveló que el lago subglacial Kronshtadskiy, ubicado en la Antártida Oriental, perdió aproximadamente 78 millones de metros cúbicos de agua entre 2016 y 2021. El fenómeno provocó que la superficie de hielo descendiera 6,4 metros en su punto central, según datos reconstruidos mediante imágenes satelitales.

El área afectada abarcó unos 61 kilómetros cuadrados. Los investigadores surcoreanos Jihyun Moon y Hoonyol Lee utilizaron imágenes de radar para identificar los cambios, ya que el lago permanece oculto bajo una extensa capa de hielo.

El drenaje ocurrió principalmente entre 2016 y 2017 y después continuó a un ritmo más lento. Los científicos consideran que el agua pudo desplazarse hacia otros depósitos subterráneos conectados, aunque todavía no han confirmado esas rutas.

El hallazgo permite comprender mejor cómo circula el agua bajo los glaciares y cómo sus movimientos pueden modificar la fricción con el terreno, influyendo en el desplazamiento del hielo antártico.

