Un estudio basado en las primeras muestras de rocas obtenidas del lado oculto de la Luna por la misión china Chang’e-6 ofrece una nueva explicación sobre por qué los dos hemisferios lunares son tan diferentes. Durante décadas, los científicos observaron que la cara visible presenta extensas llanuras volcánicas oscuras, mientras que el lado oculto está dominado por terrenos elevados, más claros y con una corteza más gruesa.
La investigación concluyó que la diferencia no se encuentra en el manto lunar, que muestra características químicas similares en ambos hemisferios, sino en la corteza. Las muestras revelaron que el lado oculto posee una mayor concentración de magnesio y una corteza de mayor espesor.
Los científicos proponen que, hace miles de millones de años, cuando la Luna estaba mucho más cerca de la Tierra, la fuerza gravitacional terrestre generó un calentamiento desigual. Ese calor impulsó corrientes de magma desde la cara visible hacia el lado oculto, trasladando materiales ricos en magnesio y engrosando su corteza.

La hipótesis también explica por qué la cara visible conserva más materiales volcánicos y extensas planicies basálticas, mientras que el lado oculto mantiene una superficie más antigua y accidentada.



