Un estudio publicado en el International Journal of Cancer, que analizó a casi un millón de personas en Reino Unido, aporta nuevas evidencias sobre una posible relación entre el consumo habitual de bebidas muy calientes y un mayor riesgo de desarrollar cáncer de esófago. La investigación señala que la temperatura de las bebidas podría desempeñar un papel relevante en la aparición de esta enfermedad.

El cáncer de esófago constituye un problema creciente de salud a nivel mundial. Según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud, los casos podrían aumentar más de 50 % para 2040, hasta alcanzar casi un millón de nuevos diagnósticos anuales.
El informe fue analizado por el doctor Elmer Huerta, colaborador de CNN, quien explicó los principales hallazgos del estudio. Los resultados refuerzan la importancia de prestar atención no solo a qué se consume, sino también a la temperatura de los alimentos y bebidas.

El estudio aporta nuevas evidencias sobre un factor potencialmente modificable, aunque el texto no detalla aquí una temperatura específica considerada peligrosa ni establece que las bebidas calientes sean por sí solas la causa del cáncer.


