Francia vive una nueva jornada de protestas estudiantiles que se extienden desde hace dos semanas y han bloqueado cientos de liceos. Las movilizaciones, iniciadas el 17 de septiembre en los suburbios de París, reclaman más profesores, sustitución de docentes ausentes, mejores horarios y condiciones en aulas deterioradas y sobrepobladas, además de medidas ante las altas temperaturas.
Este martes se registraron choques con la Policía en París y Estrasburgo, donde fueron utilizados gases lacrimógenos para dispersar a manifestantes. El Ministerio del Interior cifró en 256 mil los participantes en todo el país, incluidos 56 mil en París, mientras organizaciones estudiantiles estimaron 450 mil.
El Gobierno rechazó las acusaciones de represión y señaló que algunas protestas derivaron en violencia urbana. El primer ministro Sébastien Lecornu ordenó atender las principales demandas. Sindicatos y partidos de izquierda respaldaron las movilizaciones, que además se desarrollan en un ambiente político marcado por las elecciones presidenciales de 2027.

