El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología e Hidrología (Insivumeh) estima un 78% de probabilidad de que el fenómeno El Niño afecte a Guatemala en 2026, lo que provocaría lluvias irregulares, una canícula más prolongada y mayor necesidad de riego en la agricultura.

El pronóstico indica un comportamiento climático atípico, con inicio de lluvias antes de finalizar abril en la bocacosta y occidente, extendiéndose progresivamente al resto del país.

A partir de junio se prevé una disminución significativa de las precipitaciones, con el mayor déficit entre julio y agosto, durante la canícula, afectando principalmente la bocacosta, valles del oriente, franja transversal del norte y altiplano central. En general, las lluvias serían inferiores al promedio anual, incluso si en septiembre se observa una leve recuperación.

El Insivumeh también reporta temperaturas elevadas de entre 41°C y 43°C en algunas regiones, además de condiciones secas que aumentan el riesgo de incendios forestales. Se prevén áreas con niebla matutina, poca nubosidad y lluvias dispersas con actividad eléctrica en el sur.


