Los ciberataques simultáneos a la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) y la Universidad Rafael Landívar evidencian la vulnerabilidad estructural del sistema educativo superior guatemalteco. En la USAC, intrusores accedieron al Sistema Integrado de Información Financiera (SIIF), extrayendo datos sensibles de empleados como CUI, cuentas bancarias y transacciones. En Landívar, se filtraron 84 mil fotografías y datos personales de estudiantes y docentes. Estos hechos marcan el cuarto ataque a una institución pública y el primero contra una universidad privada, confirmando una escalada que ya no distingue sectores. La exposición de información de 2025 y 2026 permite el perfilado económico del personal. La ausencia de pronunciamiento oficial agrava la incertidumbre, mientras la incapacidad del Ministerio de Gobernación para determinar el origen de los ataques y activar medidas de prevención expone una falla crítica de gobernanza. Expertos exigen auditorías independientes, notificación a afectados y cooperación internacional urgente.
Ciberataques masivos a USAC y Landívar desnudan la inoperancia del Ministerio de Gobernación

