Una investigación de la Universidad de Miami detectó que 35 rascacielos de lujo en Miami-Dade presentan hundimientos desiguales, según registros satelitales recopilados entre 2016 y 2023.

El problema radica en que algunas partes de las estructuras descienden más rápido que otras, incluso años después de finalizar su construcción. El terreno, compuesto por arena y piedra caliza porosa, dificulta la estabilidad de edificios de gran altura.

Aunque los investigadores no advierten un riesgo inminente de colapso, ¿son suficientes los controles actuales para garantizar la seguridad a largo plazo? Expertos piden mayor supervisión y monitoreo permanente.

