León XIV eliminó los recortes salariales que el papa Francisco estableció en marzo de 2021 para enfrentar las dificultades económicas provocadas por la pandemia de COVID-19 y proteger las finanzas de la Santa Sede. La decisión fue oficializada mediante un motu proprio publicado este 14 de septiembre de 2026, en el que se considera superada la situación excepcional que justificó las medidas de austeridad.
Durante la etapa de recortes, los cardenales que trabajan en la Curia Romana tuvieron una reducción del 10 % en sus salarios, mientras que los jefes y secretarios de los dicasterios sufrieron una disminución del 8 %. Los clérigos y religiosos enfrentaron inicialmente un recorte del 3 %, medida que ya había sido eliminada en junio de 2025.

El nuevo documento establece que no se devolverán las cantidades descontadas durante los años de austeridad ni se reconocerán atrasos. Tampoco se recuperarán los aumentos por antigüedad que fueron suspendidos entre 2021 y 2023.

La decisión llega después de una mejora en las cuentas del Vaticano. En 2024, la Santa Sede registró un superávit de €1.6 millones, frente al déficit de €51.2 millones de 2023. Sin embargo, el Vaticano reconoce que alcanzar una sostenibilidad financiera plena todavía constituye un objetivo de largo plazo.


