El mercado del transporte marítimo de petróleo enfrenta una fuerte crisis de disponibilidad de buques, lo que ha disparado los fletes a nivel récord, a pesar de que el precio del crudo ha bajado.
La tensión en el estrecho de Ormuz y el reciente conflicto en Irán han agravado los cuellos de botella logísticos, generando una escasez de petroleros en rutas clave.
Una naviera surcoreana alquiló un buque a casi nueve veces la tarifa de referencia del mercado, el nivel más alto registrado en 2026.
Aunque existe abundancia de petróleo, la falta de barcos para transportarlo está provocando distorsiones significativas en los precios.
Analistas señalan que la incertidumbre geopolítica y la concentración de flotas en pocas compañías están detrás de esta escalada de costos.

