Una investigación de la Universidad Recep Tayyip Erdoğan, en Turquía, detectó que las bolsas de té fabricadas con plástico pueden liberar entre 555 y 2,498 partículas de microplásticos por taza, además de bisfenol A (BPA) y ftalatos, sustancias utilizadas en la fabricación de plásticos.
Publicado en la revista científica npj Science of Food, el estudio analizó cuatro marcas con saquitos plásticos y las comparó con té a granel. Los investigadores encontraron que el BPA presente en las infusiones podría representar hasta el 21.7 % del límite diario tolerable establecido por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.
Aunque la evaluación estimó un riesgo general bajo con consumos habituales, los autores señalaron que persisten dudas sobre los efectos de la exposición acumulada. Recomiendan utilizar té a granel e infusores de cerámica o metal para reducir el contacto con plásticos


