El petrolero sancionado Caroline Bezengi, que transportaba crudo ruso y forma parte de la denominada flota fantasma, permanece encallado frente a Omán.
El derrame de petróleo cubre aproximadamente 390 kilómetros cuadrados cerca de las islas Hallaniyat, a unos siete kilómetros de la costa de Dhofar.
Las autoridades omaníes vigilan el desplazamiento de la contaminación, que avanza hacia el noreste y podría acercarse a zonas sensibles como arrecifes de coral, áreas de anidación de tortugas y otros hábitats marinos.
Omán desplegó vigilancia aérea, satélites, buzos y equipos especializados para localizar las fugas y controlar la contaminación.
Aunque las autoridades aseguran que no existe una amenaza ,especialistas mantienen preocupación por el impacto ambiental mientras el buque continúe encallado.


