El Museo Británico se vio envuelto en una nueva polémica tras reembolsar las entradas a visitantes que no pudieron completar su recorrido del famoso Tapiz de Bayeux, debido al cierre anticipado de la exposición para preparar una gala a la que asistió la princesa Ana de Inglaterra. La institución también ofreció reprogramar las visitas sin costo adicional.

La muestra, considerada uno de los eventos culturales más importantes del año en Reino Unido, ya había enfrentado críticas por largas filas, demoras de hasta dos horas y problemas de acceso para algunos visitantes. Ante las quejas, el museo anunció medidas como horarios ampliados, más señalización, audioguías y áreas de descanso.
El histórico tapiz, un bordado de casi 70 metros que narra la conquista normanda de Inglaterra en 1066, regresó temporalmente al Reino Unido por primera vez en más de 900 años. La enorme demanda agotó las entradas hasta finales de 2026 y convirtió la exhibición en un fenómeno cultural.

