Filipinas ha declarado por la mañana de este jueves estado de emergencia después de que el tifón Kalmaegi haya dejado a su paso al menos 140 fallecidos y 800.000 desplazados, el peor desastre natural en el archipiélago en lo que va de año.
De acuerdo con las autoridades, las víctimas se deben principalmente a las inundaciones generalizadas y los deslizamientos de tierra provocados por las torrenciales lluvias, especialmente en la provincia central de Cebú, que fue una de las más afectadas.
El fenómeno ha devastado múltiples viviendas, obligando a cientos de miles de personas a ser evacuadas.


