China, principal proveedor mundial de robots humanoides, enfrenta la pérdida de su mayor mercado de exportación: Estados Unidos. La Administración Trump prohibió nuevas importaciones de robots humanoides y cuadrúpedos extranjeros, alegando “riesgos inaceptables” para la seguridad nacional.
La medida también afecta convertidores de potencia para infraestructura energética y baterías. Washington busca reducir su dependencia tecnológica de China y fortalecer la industria nacional ante la creciente rivalidad tecnológica.
Aunque China está rezagada en modelos avanzados de IA, ha logrado ventajas en aplicaciones de consumo y hardware, como robots, gracias a su enorme capacidad manufacturera y rápida comercialización.


