Guatemala deber enfocarse también en la calidad de la gasolina base, considerada potencialmente contaminante por los límites establecidos en el Acuerdo Ministerial 393-2025. La normativa permite que la gasolina regular contenga hasta 50% de aromáticos, 30% de olefinas, 2.5% de benceno y 500 partes por millón de azufre, además de una presión de vapor de hasta 10 psi.
Un estudio realizado en vehículos modernos con gasolinas de entre 20% y 30% de aromáticos encontró aumentos de 37% a 58% en las emisiones de benceno y de 65% a 86% en formaldehído al utilizar combustibles con mayor contenido aromático. El etanol puede reducir el monóxido de carbono, pero también elevó entre 101% y 224% las emisiones de acetaldehído.
Guatemala pretende introducir etanol sin resolver primero una gasolina base con límites permisivos de contaminantes. La prioridad debería ser reducir aromáticos, olefinas, benceno y azufre antes de presentar el E10 como una solución ambiental.


