Arabia Saudita empezó a redirigir millones de barriles de petróleo que antes pasaban por el estrecho de Ormuz hacia el puerto de Yanbu, sobre el mar Rojo, evitando así el punto más crítico controlado por Irán.
Según la firma de transporte marítimo Vortexa, en las últimas dos semanas se cargaron en Yanbu hasta 4,6 millones de barriles diarios, más de tres veces el promedio registrado en 2025.
Para muchos, esta movida ya había sido anticipada por Trump tras sus acuerdos con los saudíes, buscando reducir la dependencia del estrecho de Ormuz y terminar con la presión que Irán ejerce sobre el comercio mundial de petróleo.

