El té verde es reconocido por sus beneficios para la salud gracias a su alto contenido de antioxidantes, que ayudan a reducir la inflamación y el riesgo de enfermedades crónicas. Sin embargo, su consumo excesivo puede generar efectos secundarios importantes. Según expertos, la mayoría de las personas puede tomarlo con moderación sin problemas, pero exceder los 400 miligramos diarios de cafeína —límite recomendado— puede provocar complicaciones.

Entre los principales efectos adversos están las molestias gastrointestinales, como náuseas y estreñimiento, especialmente con suplementos. También puede aumentar la presión arterial, acelerar el ritmo cardíaco y causar ansiedad o dolores de cabeza debido a la cafeína. Asimismo, el consumo elevado afecta la calidad del sueño, sobre todo si se ingiere antes de acostarse.

Otro riesgo es la menor absorción de hierro, lo que podría derivar en anemia en personas vulnerables. En casos poco frecuentes, se ha vinculado con daño hepático, principalmente por extractos concentrados. Además, puede interactuar con medicamentos, reduciendo su eficacia. Por ello, se recomienda moderación, especialmente en personas con anemia, problemas hepáticos, embarazo o sensibilidad a la cafeína.


