La Policía Nacional Civil (PNC) informó que las pandillas en Guatemala han evolucionado y ahora controlan gran parte del narcomenudeo, llegando a manejar hasta el 80% del mercado en algunas áreas. Según el director de la PNC, David Boteo, estas estructuras criminales han dejado de enfocarse solo en extorsiones y control territorial para convertirse en redes de distribución de drogas como marihuana, cocaína y crack. Una de las principales preocupaciones es el reclutamiento de menores de edad en escuelas y centros educativos, donde son utilizados como vendedores para evitar la acción policial.
Las zonas más afectadas incluyen Guatemala, Escuintla, Petén y Chimaltenango, además de sectores específicos de la capital. La PNC ha detectado puntos de venta cerca de escuelas y amenazas a docentes. También se han reportado menores ingresando droga a centros educativos. Las autoridades mantienen presencia en 38 centros escolares de alto riesgo y realizan operativos preventivos junto al Ministerio de Educación. Boteo advirtió que el fenómeno refleja una transformación del pandillero en narcotraficante a pequeña escala.


