Representantes de Israel y Líbano se reúnen en Washington en un intento por avanzar hacia el fin del conflicto y abordar el desarme de Hezbollah, en medio de expectativas limitadas. El encuentro, impulsado por el secretario de Estado Marco Rubio, busca garantizar la seguridad en la frontera norte israelí y fortalecer la soberanía libanesa.
El conflicto se intensificó desde marzo, tras ataques de Hezbollah que desencadenaron una fuerte respuesta militar israelí, con bombardeos sobre Beirut y una ofensiva terrestre en el sur del Líbano, dejando miles de muertos y desplazados. En la antesala de la reunión, el líder del grupo, Naim Qassem, rechazó las conversaciones, calificándolas de inútiles.
Las posturas siguen enfrentadas: Israel, liderado por Benjamin Netanyahu, exige el desarme total de Hezbollah y descarta un alto el fuego inmediato, mientras el presidente libanés Joseph Aoun apuesta por una tregua como paso inicial.
Estados Unidos, bajo Donald Trump, intenta equilibrar intereses, aunque analistas prevén escasos avances a corto plazo.

