Una operación secreta de rescate en Irán utilizó helicópteros AH-6 Little Bird para evacuar a un piloto estadounidense derribado en una zona montañosa, según declaraciones del presidente Donald Trump. Las aeronaves fueron transportadas dentro de aviones C-130 y ensambladas en menos de diez minutos gracias a su diseño compacto y palas plegables, lo que permitió un despliegue rápido en terreno hostil.

Cada helicóptero tiene capacidad para seis personas, alcanza velocidades cercanas a 150 millas por hora y puede operar durante dos horas, lo que los convierte en herramientas clave para misiones de fuerzas especiales. En la operación participaron tres unidades que lograron localizar y extraer al piloto, quien había permanecido oculto durante dos días.

Al finalizar la misión, las fuerzas estadounidenses destruyeron tanto los helicópteros como los aviones de apoyo debido a fallos para despegar y para evitar que la tecnología cayera en manos iraníes, manteniendo el secreto de la operación.


