El fraude digital en Guatemala mantiene una incidencia relativamente baja en comparación con la región, pero continúa representando una amenaza creciente para los usuarios. Según un informe de TransUnion, el país registra una tasa de sospecha de fraude del 1.3%, la más baja de Centroamérica. Sin embargo, esto no implica menor riesgo, ya que los ciberdelincuentes emplean métodos cada vez más efectivos.

Entre las principales amenazas destacan las estafas con tarjetas de regalo y los fraudes cometidos por vendedores falsos en plataformas digitales aparentemente seguras. Estos últimos incluyen comercios “clonados” que imitan negocios legítimos para engañar a los consumidores.

El informe también advierte que el mayor riesgo comienza desde la creación de cuentas digitales, donde se utilizan identidades robadas o sintéticas. A nivel regional, un 5% de los registros presentan indicios de fraude.

Además, el desconocimiento agrava la situación, ya que el 66% de las víctimas en Latinoamérica no sabe que ha sido estafada. Ante este panorama, expertos recomiendan reforzar la protección de datos personales y adoptar tecnologías como la biometría para prevenir fraudes.


