Donald Trump ordenó un bloqueo total a petroleros sancionados en Venezuela, argumentando que el régimen de Maduro utiliza petróleo “robado” para financiar narcoterrorismo tráfico de drogas y tráfico de personas.
El presidente estadounidense aseguró que la armada desplegada en el Caribe “crecerá” hasta que se devuelvan los activos. La medida coincide con la confiscación previa del petrolero Skipper, acusado de contrabando.
Paralelamente, la Administración Federal de Aviación renovó hasta febrero de 2026 su alerta de seguridad para vuelos sobre Venezuela, advirtiendo riesgos para aeronaves en todo el espacio aéreo venezolano y zonas del Caribe.
Varias aerolíneas, incluida Copa, suspendieron operaciones. Irán, aliado de Venezuela, denunció la “actitud intimidatoria” de Washington. Trump declaró que el espacio aéreo venezolano permanecerá “cerrado en su totalidad” y acelerará la deportación de inmigrantes.

