El jefe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Corea del Sur, Xavier Brunson, destacó el potencial del “triángulo estratégico” formado por Corea del Sur, Japón y Filipinas para hacer frente a la presión de China y Corea del Norte.
Subrayó que estos tres países conforman una red interconectada con capacidades complementarias: la “profundidad estratégica” surcoreana, la tecnología y alcance marítimo de Japón, y la posición clave de Filipinas en las rutas del Indopacífico.
Sus declaraciones coincidieron con nuevas maniobras militares de China con fuego real en el mar Amarillo y con un aumento de tensiones entre Tokio y Beijing, tras un comentario agresivo del cónsul chino en Osaka en respuesta a recientes afirmaciones de la primera ministra japonesa sobre una posible intervención en caso de ataque a Taiwán.
El clima regional se agravó además por el lanzamiento de un misil balístico norcoreano hacia el mar de Japón, un día después de que Washington impusiera sanciones a individuos y empresas vinculados al financiamiento del programa nuclear de Pyongyang mediante operaciones ilícitas y ciberataques. Japón confirmó que el proyectil cayó fuera de su zona económica exclusiva y no dejó daños.

