El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, enfrenta crecientes tensiones con Donald Trump, cuya prioridad es contener los precios de los combustibles antes de las elecciones legislativas de noviembre.
La posibilidad de una ruptura preocupa a Kiev, que depende del respaldo militar, financiero y de inteligencia estadounidense para enfrentar la invasión rusa.
Trump busca reducir las presiones energéticas, mientras Washington impulsa acuerdos relacionados con las instalaciones energéticas y las exportaciones de combustible ruso.
Las diferencias aumentan la incertidumbre sobre la continuidad del apoyo estadounidense a Ucrania.
Un distanciamiento entre ambos mandatarios podría debilitar la posición de Kiev en la guerra, precisamente cuando el país enfrenta nuevas necesidades de financiamiento y los desafíos de prepararse para otro invierno de conflicto.

