Un dirigente de mercado y su hija murieron en un ataque armado en Villa Canales, cuando se movilizaban en un vehículo y fueron baleados por desconocidos.
El doble crimen causa consternación y vuelve a poner en evidencia la violencia que golpea a Guatemala, donde los ataques armados mantienen en alerta a la población.
El hecho revive el temor de regresar a los años de la llamada panel blanca, una época asociada en la memoria colectiva con secuestros, desapariciones y asesinatos que sembraron terror entre los guatemaltecos.
La creciente preocupación ciudadana gira en torno a la capacidad del Estado para garantizar la seguridad y proteger la vida.
La tragedia vuelve a plantear interrogantes sobre la inseguridad, la impunidad y la respuesta institucional frente a la violencia criminal en aumento.

