Nuevo giro en la interminable saga judicial de Sperisen. Más de 14 años después de su detención en Ginebra, el antiguo jefe de la policía guatemalteca recurre una vez más al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. En esta ocasión, su defensa acusa a la justicia suiza de no haberlo juzgado en un plazo razonable.
Catorce años después del inicio de su maratón judicial, Erwin Sperisen vuelve a firmar. Esta vez, al pie de un recurso dirigido al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.
El argumento de sus abogados se resume en una cifra: 14, que es el número de años transcurridos desde su detención en Ginebra, el 31 de agosto de 2012. El antiguo jefe de la policía guatemalteca, que ha pasado más de 11 años privado de libertad entre la detención, la pena de prisión y el arresto domiciliario, considera que la justicia suiza ha violado su derecho a ser juzgado en un plazo razonable.
«El principio de celeridad es un principio muy importante en el derecho penal. Cuando se te acusa de algo, tienes derecho a que esa acusación no acabe arruinando tu vida cotidiana y a que se tome una decisión en un plazo razonable», opina el abogado Florian Baier, junto a su colega, el abogado Giorgio Campá.
Cuatro condenas en Ginebra
Desde 2012, Erwin Sperisen ha sido condenado en cuatro ocasiones por la justicia ginebrina. En 2014 y 2015, fue condenado a cadena perpetua. Posteriormente, el Tribunal Federal admitió parcialmente su recurso en 2017, anuló la segunda sentencia y remitió el caso a Ginebra. En 2018, fue condenado a 15 años de prisión por complicidad en asesinato, una sentencia que el Tribunal Federal confirmó en 2019.

Tras un nuevo juicio, Erwin Sperisen fue condenado por cuarta vez en Ginebra en septiembre de 2024, esta vez a 14 años de prisión por complicidad en asesinato. Volvió a recurrir ante el Tribunal Federal. Su recurso, presentado en enero de 2025, sigue pendiente.
Contactado por Léman Bleu, el Tribunal Federal no hace comentarios sobre este procedimiento en curso. En cuanto a los argumentos que ahora se han presentado ante el Tribunal de Estrasburgo, indica que solo podrá pronunciarse si así se lo solicita la Oficina Federal de Justicia.

¿Ha contribuido también la defensa a alargar el procedimiento?
Queda una pregunta: al multiplicar los recursos a lo largo de todos estos años, ¿no han contribuido los propios abogados de Erwin Sperisen a prolongar el procedimiento?
«Hemos tenido que luchar durante años para hacer valer los derechos fundamentales del señor Sperisen, hasta el punto de que el propio Tribunal Federal, hace ya más de nueve años, en una sentencia de 2017, reconoció que dichos derechos fundamentales, tal y como los garantiza el Convenio Europeo de Derechos Humanos, ya habían sido vulnerados en aquel momento», responde el abogado Florian Baier.
De hecho, la sentencia de 2017 había dado parcialmente la razón a Erwin Sperisen y había anulado su condena de 2015, antes de remitir el caso a la justicia ginebrina.
Una primera victoria en Estrasburgo
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ya conoce el caso. En junio de 2023, concluyó que Suiza había violado el derecho de Erwin Sperisen a un tribunal imparcial. Esa sentencia no se pronunciaba sobre su culpabilidad, sino sobre la imparcialidad de la magistrada que había presidido su juicio de apelación en 2018.
Esta nueva demanda se centra esta vez en otro aspecto del artículo 6 del Convenio Europeo de Derechos Humanos: el derecho a ser juzgado en un plazo razonable.
Y este no es el único frente judicial que sigue abierto. La defensa de Erwin Sperisen solicita asimismo la revisión de otra sentencia del Tribunal Federal tras revelarse la relación entre los jueces federales Beatrice van de Graaf e Yves Donzallaz. Beatrice van de Graaf había participado en la decisión impugnada. Los abogados de Erwin Sperisen reclaman también el acceso al informe independiente dedicado a la relación entre ambos magistrados.


