Trabajar desde casa podría favorecer el aumento de peso, no necesariamente por el teletrabajo en sí, sino por los cambios en los hábitos diarios.

Un metaanálisis de 2025, que reunió 38 estudios, encontró que quienes trabajan desde casa permanecen unos 31 minutos más sentados y dan alrededor de 2,564 pasos menos al día.
Además, la cercanía de la cocina puede aumentar el consumo de alimentos entre comidas, especialmente productos ultraprocesados, mientras que comer frente a la computadora puede dificultar reconocer cuánto se consume. Un estudio con más de 22,000 trabajadores australianos también encontró una mayor probabilidad de obesidad entre quienes trabajaban más horas desde casa.
Los expertos recomiendan establecer pausas para caminar, separar los horarios de comida del trabajo y planificar actividad física durante el día.

