Starbucks cerrará esta semana 250 tiendas de bajo rendimiento en Estados Unidos y Canadá, equivalentes a cerca del 1% de sus más de 18,000 establecimientos en Norteamérica. La medida forma parte de la reestructuración impulsada por el CEO Brian Niccol para concentrarse en locales con mejores perspectivas de ventas y rentabilidad.
La compañía prevé US$300 millones en costos de reestructuración y redujo su estimación de aperturas netas para este ejercicio fiscal de 650 a 440 tiendas. Starbucks sostiene que los cierres permitirán enfocar recursos en mejorar el servicio y modernizar sus cafeterías. Al mismo tiempo, mantiene planes de expansión y proyecta abrir unas 400 nuevas tiendas netas en EE. UU. durante 2028.

