De los 13 proyectos viales priorizados por el Gobierno, solo uno está concluido, mientras 12 permanecen en ejecución o enfrentan obstáculos.
La situación se agrava por la alta rotación de autoridades en el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV). Durante la administración de Bernardo Arévalo, el área de Infraestructura ha tenido seis titulares,
Los retrasos también están relacionados con problemas administrativos, planificación deficiente, derechos de vía y procesos de contratación. En caminos rurales, por ejemplo, la ejecución alcanzó apenas 28% durante 2025.
El resultado es una cartera de obras que acumula atrasos, proyectos inconclusos y recursos sin ejecutar, pese a que varias iniciativas fueron presentadas como prioritarias. La falta de continuidad en el CIV amenaza con prolongar los plazos de construcción y retrasar soluciones para el congestionamiento y la conectividad vial.


