La escasez mundial de memoria DRAM, impulsada por la creciente demanda de inteligencia artificial y centros de datos, ha llevado a Samsung a aumentar al máximo la producción de memoria estándar para el mercado de consumo.

La compañía busca mejorar la productividad de sus fábricas en un 15% antes de finalizar el año y asegurar el suministro para fabricantes de dispositivos electrónicos.
Uno de los principales objetivos es mantener a Apple como cliente. Ante la falta de oferta de los grandes fabricantes tradicionales, la empresa estadounidense evalúa alternativas como la china CXMT, que ha logrado importantes avances tecnológicos en la producción de memoria RAM.

Samsung teme perder parte de este negocio estratégico, especialmente de cara a dispositivos como el futuro iPhone 18 Pro y el esperado iPhone plegable. La competencia por suministrar componentes a Apple se intensifica en un mercado marcado por altos precios y una demanda sin precedentes.

