El sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari, de 53 años, murió el sábado 17 de octubre en Guayaquil, Ecuador, cuando una enorme cruz de madera se desprendió de la pared y cayó sobre su cabeza mientras celebraba una misa transmitida en directo. Minutos antes del accidente, el religioso había reflexionado sobre la brevedad de la vida y pronunciado la frase: «Todos vamos a morir». El hecho quedó registrado en video y conmocionó a los feligreses que presenciaban la ceremonia. Sánchez pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor y era párroco de la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Hasta el reporte publicado el 19 de octubre, las autoridades no habían informado qué provocó el desprendimiento de la estructur

