Corea del Sur y Corea del Norte han tomado posiciones opuestas frente a la guerra de Ucrania porque el conflicto también afecta directamente sus intereses de seguridad. Seúl respalda a Ucrania porque considera que la cooperación entre Rusia y Pionyang puede fortalecer militarmente a su principal adversario. Corea del Norte, por su parte, apoya a Rusia mediante tropas, municiones y misiles, mientras obtiene recursos, tecnología y experiencia militar.
Para Corea del Sur, una eventual transferencia de tecnología rusa a Pionyang podría mejorar sus capacidades misilísticas, nucleares y militares. Además, Seúl defiende el respeto a las fronteras y el orden internacional, en coordinación con Estados Unidos y sus aliados.
Corea del Norte ve en Rusia un socio estratégico frente a Washington y Occidente. El conflicto le permite obtener beneficios económicos, respaldo diplomático y experiencia de combate.
Así, la guerra de Ucrania ha creado un nuevo eje de cooperación Rusia-Corea del Norte, frente al acercamiento Corea del Sur-Ucrania-Occidente, aumentando las tensiones en Asia.


