Rusia lanzó 293 drones de largo alcance y un misil balístico contra Ucrania en uno de los ataques más intensos de las últimas semanas.
Paralelamente, Ucrania intensificó sus ataques con drones sobre Crimea y territorio ruso, provocando víctimas y afectaciones al transporte ferroviario.
En medio de la escalada militar, Moscú aprovechó el Foro Económico de San Petersburgo para presionar a Europa para restablecer las importaciones de petróleo y gas rusos.
La crisis energética derivada de los conflictos en Medio Oriente y las restricciones en el Estrecho de Ormuz obligan a Europa a reconsiderar su relación energética con Rusia. Sin embargo, la Unión Europea mantiene su política de sanciones y avanza en las negociaciones para la adhesión de Ucrania y Moldavia al bloque.


