El río Pinula, en Villa Hermosa I, San Miguel Petapa, arrastra más de una década de daños, erosión y destrucción de viviendas, mientras el problema continúa sin una solución definitiva. Cada invierno, los vecinos vuelven a enfrentar derrumbes, socavamientos y el riesgo de perder sus viviendas y vías de comunicación.
La situación ahora alcanza al puente que conecta Villa Hermosa con Boca del Monte, cuya seguridad está comprometida por el avance de la erosión. Conred recomendó su cierre preventivo ante el riesgo identificado.
El deterioro evidencia un problema que se ha prolongado durante años y plantea cuestionamientos sobre la falta de mantenimiento y obras de protección.
Mientras tanto, cada temporada de lluvias vuelve a convertirse en un calvario para las familias que viven en las zonas afectadas.

