El subsidio de Q2,500 millones aprobado por el Congreso para mantener topes de Q39 por galón de diésel y gasolina regular y Q41 para la superior podría agotarse antes de diciembre.
Ante ese riesgo, diputados analizan crear un fondo de emergencia de hasta Q3,000 millones, financiado con préstamos y bonos. La propuesta genera cuestionamientos: ¿se busca resolver una crisis temporal a costa de aumentar el endeudamiento público? Si los recursos se agotan, el Gobierno tendría que regresar al Congreso por más financiamiento para sostener el mecanismo.
Mientras tanto, el Estado asumiría la diferencia entre el precio de mercado y el tope establecido. La medida podría trasladar a los contribuyentes el costo de una política temporal, sin resolver el problema estructural de los combustibles.


