El Gobierno de Bernardo Arévalo proyecta para 2027 el presupuesto más alto de la historia de Guatemala, con Q181 mil 563.2 millones, equivalente al 16.6 % del PIB y superior a los Q168 mil 767 millones vigentes en 2026.
Sin embargo, mientras solicita este incremento presupuestario, el Ejecutivo también pidió al Congreso aprobar un nuevo préstamo por USD 430 millones (más de Q3,300 millones) con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), destinado a respaldar las finanzas estatales en caso de desastres y estados de calamidad.
La solicitud ha generado cuestionamientos debido a que diversos análisis señalan que la actual administración registra uno de los niveles de ejecución presupuestaria más bajos de la última década. Aunque el Ministerio de Finanzas reportó una ejecución del 41.5 % al cierre de junio de 2026, persisten críticas por los retrasos en inversión pública y proyectos de infraestructura.

