La PNC confirmó que las 168 cámaras de vigilancia clandestinas desmanteladas en la zona 18 eran monitoreadas por integrantes de las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha, quienes controlaban las imágenes mediante teléfonos celulares, incluso desde centros carcelarios.
Según las investigaciones, el sistema permitía alertar sobre la presencia policial para ocultar droga y otras actividades ilícitas.
Las autoridades indicaron que evaluarán operativos similares en otras áreas afectadas por extorsiones y narcomenudeo. Además, destacaron que el Plan Centinela ha logrado reducir en un 35 % los homicidios y en un 33 % las extorsiones en las zonas intervenidas.


