La desarticulación de una estructura criminal que operaba desde la cárcel de Puerto Barrios puso nuevamente en evidencia las debilidades del Sistema Penitenciario, pero también destacó el trabajo de inteligencia e investigación de la Policía Nacional Civil (PNC), que permitió identificar y desmantelar una red dedicada al narcomenudeo, sicariato y trata de personas.
Durante el operativo fueron trasladados 56 reclusos y decomisados 57 teléfonos celulares, un router de internet, radios de comunicación, drogas, licor clandestino y otros objetos prohibidos utilizados para coordinar delitos desde prisión.
Las investigaciones revelaron que la organización seguía operando bajo las órdenes de alias “La Minga”.
Expertos señalaron que el hallazgo confirma que el Estado aún no ha logrado ejercer un control efectivo sobre las cárceles, el caso también refleja la capacidad investigativa de la PNC para detectar y desarticular estructuras que operaban desde el interior del sistema penitenciario.

