Nvidia enfrenta cuestionamientos por acuerdos relacionados con inteligencia artificial valorados en más de US$750 mil millones, debido a temores sobre un posible financiamiento circular en el sector tecnológico. Este esquema ocurre cuando una empresa invierte en clientes o socios que luego utilizan esos recursos para comprar sus propios productos, generando una demanda aparentemente mayor.
La compañía impulsa inversiones en centros de datos, infraestructura de IA y chips, con compromisos financieros que podrían alcanzar US$250 mil millones. Analistas advierten que estas operaciones podrían inflar valoraciones si los ingresos esperados no se concretan, aunque la industria de inteligencia artificial mantiene un fuerte crecimiento mundial.

