Alrededor de 800 personas ingresaron a México en las últimas horas esperando pisar suelo estadounidense. La mayoría es de nacionalidad hondureña, según reportes locales
Los resultados de las elecciones de medio término en Estados Unidos no solo involucrarán cambios en la dinámica de poder entre la presidencia de Donald Trump y el Congreso. También provocarán consecuencias en el plano migratorio debido a que cientos de personas se están trasladando hacia la frontera sur esperando ingresar de forma irregular al país, ahora que la mayoría demócrata contralará la Cámara de Representantes y el Senado.
Alrededor de 800 personas ingresaron a México en las últimas horas. La mayoría es de nacionalidad hondureña. Según testimonios recogidos por el periodista Oscar Ramírez, tienen «esperanza» de cruzar a suelo estadounidense tras la victoria demócrata en las elecciones del pasado 3 de noviembre. Este es el resultado del discurso de «fronteras abiertas» que vendieron figuras demócratas del pasado como el expresidente Joe Biden y su entonces vicepresidente, Kamala Harris. Con ambas cámaras controladas por dicho partido a partir de enero de 2027, los migrantes de esta nueva caravana ven un boleto dorado para ingresar a EEUU sin documentos reglamentarios.
Con Biden y Harris en la Casa Blanca, Estados Unidos experimentó números históricos de migración irregular por la frontera sur. La patrulla fronteriza quedó desbordada debido a la falta de capacidad para atender todos los cruces, provocando otros daños para la seguridad nacional como el ingreso de bandas criminales a suelo estadounidense, el aumento del narcotráfico y del «negocio» de los coyotes, quienes cobraban desde 8000 hasta 20000 dólares en el año 2021 por atravesar la frontera. Pero desde el Partido Demócrata prefirieron olvidar ese capítulo para seguir promocionando su agenda política, útil para las elecciones de medio término.
Inclinación demócrata de Texas podría promover nueva crisis migratoria
Si bien esta es la tercera movilización de migrantes que llega a la frontera sur de México desde septiembre de este año, los migrantes de esta nueva caravana esperan encontrar en EEUU las oportunidades laborales y de vida que padecen en sus países de origen. Los demócratas, usando esa necesidad, terminaron provocando una crisis fronteriza sin precedentes en la pasada Administración Biden. Cuando Donald Trump inició su segundo mandato, firmó órdenes ejecutivas que dejaban sin efecto decisiones tomadas por su predecesor.
Análisis electoral
Sin embargo, redadas migratoria y deportaciones tildadas de excesivas, contribuyeron a la victoria de candidatos demócratas el pasado 3 de noviembre. Texas, uno de los estados fronterizos donde más se registraron cruces irregulares antes del segundo Gobierno de Trump, es un ejemplo. Aunque ha sido un bastión históricamente republicano, el demócrata Jamen Talarico ganó la banca por el Senado frente a Ken Paxton. Para la gobernación, la demócrata Gina Hinojosa derrotó al actual gobernador Greg Abbott. En otras palabras, Texas se teñirá de azul el próximo año.
Hinojosa también fue defensora de la perjudicial política de puertas abiertas de Biden. En 2021 publicó un mensaje en X (entonces llamada Twitter) donde aseveró que el mandatario estaba «abordando las causas raíz de la migración en América Latina» y que Trump «creó caso en la frontera». Pero dicha labor, encargada a Kamala Harris, terminó entregando más de 3100 millones de dólares a países en Centroamérica sin conseguir resultados reales.
Oriana Rivas
Periodista venezolana radicada en Buenos Aires. Investigación para las fuentes de política y economía. Especialista en plataformas digitales y redes sociales.

