La propuesta de reforma judicial en Guatemala plantea sustituir las comisiones de postulación por un órgano técnico permanente encargado de administrar la carrera judicial.
Aunque busca reducir la captura política y profesionalizar el sistema, persisten dudas sobre quién integrará ese organismo, cuánto durarán sus miembros, cómo podrán ser removidos, quién ejercerá la disciplina y si contará con presupuesto blindado.
El riesgo, advierte el análisis, es crear un poder judicial que se reproduzca, evalúe y sancione internamente sin controles externos suficientes. Por ello, se plantea corregir las fallas actuales sin reformar la Constitución e incorporar desde ahora mecanismos de ratificación y contrapesos efectivos.


