Lewis Hamilton contó los detalles de la restauración de una Ferrari F40 que considera el automóvil de sus sueños.

El vehículo había recorrido apenas 69 kilómetros desde que salió de la fábrica de Maranello y permaneció guardado durante más de 30 años bajo una funda, sin volver a encenderse. Según el piloto, incluso la puerta del pasajero nunca había sido abierta

Tras adquirirla, decidió restaurarla en Ferrari Classiche, donde los técnicos comprobaron que el auto se conservaba en un estado excepcional y requería pocas reparaciones. La mayor sorpresa llegó al desmontar el motor: descubrieron que llevaba grabado el número 44, el mismo que Hamilton utiliza en la Fórmula 1, algo que el británico calificó como una señal del destino.

El siete veces campeón mundial llegó conduciendo la F40 restaurada al Gran Premio de Italia en Monza, donde la presentó como un homenaje a la historia y el legado de Ferrari.



