Japón presentó una protesta formal contra Rusia tras la visita del presidente Vladimir Putin a Iturup, una de las cuatro islas Kuriles que Tokio reclama como parte de su territorio. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, calificó el viaje como “absolutamente inaceptable” y advirtió que dificulta la recuperación de las relaciones entre ambos países.
Durante su visita, Putin recorrió un complejo pesquero, un hospital y una escuela, además de reunirse con autoridades de Sajalín tras supervisar maniobras de la Flota del Pacífico. El mandatario defendió el control ruso sobre las islas y aseguró que su situación está respaldada por documentos internacionales.
La disputa territorial se mantiene desde el final de la Segunda Guerra Mundial y ha impedido que Rusia y Japón firmen un tratado de paz definitivo. Putin también amenazó con responder a posibles confiscaciones de barcos rusos por parte de países europeos.


