La Oficina del Inspector General de la USAID concluyó que más de un centenar de empleados y ex empleados de la La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos UNRWA, mantuvieron presuntos vínculos con Hamás o participaron de alguna manera en los ataques del 7 de octubre de 2023 contra Israel.
A raíz de estas revelaciones, la UNRWA despidió a varios trabajadores e inició una investigación interna tras recibir información proporcionada por Israel.
Según las autoridades israelíes, algunos empleados habrían colaborado en el ataque que dejó al menos 1,200 muertos y alrededor de 240 secuestrados.
Como consecuencia, Estados Unidos suspendió temporalmente su financiamiento a la agencia, mientras la Unión Europea manifestó preocupación.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ordenó una investigación urgente y advirtió que los implicados enfrentarán sanciones y posibles acciones penales.


