La organización no gubernamental Irán Human Rights (IHR), con sede en Oslo, denuncia que el régimen iraní ha aprovechado el conflicto para intensificar la represión y las ejecuciones.
En lo que va del año, al menos 47 presos políticos han sido ejecutados, frente a los 16 registrados en el mismo periodo del año anterior.
Durante las protestas masivas de finales del año pasado, el presidente Donald Trump advirtió a Teherán contra una represión violenta y prometió apoyo a los manifestantes. Sin embargo, conforme crecieron las tensiones y las consecuencias económicas del conflicto, la Casa Blanca moderó su discurso, en ese momento, ahora se reanudaron los ataques contra el régimen.

