La canícula en la Franja Transversal del Norte de Guatemala podría extenderse hasta 40 días, según estimaciones del Insivumeh.
Este fenómeno climático consiste en una reducción temporal de las lluvias durante la temporada lluviosa, lo que provoca condiciones más secas, aumento de temperaturas y estrés hídrico en distintas regiones del país.
En condiciones normales, la canícula dura entre 2 y 3 semanas, pero su duración puede incrementarse hasta 30 o 40 días debido a factores como el fenómeno de El Niño y variaciones climáticas regionales.
El prolongamiento de este periodo seco puede afectar cultivos, reducir la humedad del suelo y retrasar la recuperación de las lluvias, generando impactos directos en la producción agrícola y la seguridad alimentaria.


