La iniciativa 5504 plantea reglas específicas de etiquetado nutricional para Guatemala, sin priorizar la armonización con estándares internacionales y regionales.
Esto podría obligar a las empresas a rediseñar empaques, adaptar procesos y asumir costos adicionales, especialmente las pequeñas y medianas empresas.
¿Quién terminará pagando ese sobrecosto? Si las empresas trasladan parte de esos gastos a los precios, serán los consumidores quienes paguen más por los alimentos.
¿Por qué no evaluar estándares internacionales que protejan la salud, faciliten el comercio y eviten costos innecesarios? La factura de una regulación mal diseñada podría terminar en el bolsillo de los guatemaltecos.

