El gobierno de Bernardo Arévalo busca reactivar el proyecto Puente Belice II, una obra que fue iniciada durante la administración de Alejandro Giammattei y quedó detenida al inicio del actual gobierno.
Esta infraestructura beneficiaría directamente a más de 140 mil automovilistas y usuarios diarios, al convertirse en una ruta alterna estratégica para conectar la Ciudad de Guatemala con la Ruta al Atlántico (CA-9 Norte).
El costo base adjudicado fue de Q1,785 millones, y durante la administración anterior se entregó un anticipo de Q200 millones a la empresa constructora Grupo Muratori, S.A. Tras casi tres años de paralización por falta de pagos, la reactivación elevaría el costo por al menos Q190 millones adicionales, entre ajustes por reactivación y una deuda reclamada por la constructora.
La ministra de Comunicaciones indicó que ya avanzan las gestiones para retomar los trabajos, aunque el calendario apunta a reiniciar cerca de 2027, coincidiendo con un año electoral.
Sectores críticos señalan que la obra podría haber estado cercana a su fase final si el proyecto hubiera continuado sin interrupciones.


