La Fórmula 1 evalúa trasladar el cierre de la temporada 2026 al circuito italiano de Imola si la creciente tensión en Medio Oriente obliga a cancelar los Grandes Premios de Qatar y Abu Dabi, programados para las dos últimas fechas del calendario. Aunque aún no existe una decisión oficial, equipos y organizadores ya realizan preparativos logísticos ante esa posibilidad.
La alternativa surge por preocupaciones de seguridad relacionadas con el conflicto regional, incluidos ataques a petroleros en el estrecho de Ormuz y el agravamiento de la crisis entre los hutíes y Arabia Saudita. Además, algunas empresas vinculadas al automovilismo han comenzado a restringir viajes a zonas consideradas de riesgo, mientras Liberty Media busca evitar que el campeonato quede asociado a un escenario de conflicto.
Imola tendría que adaptar su infraestructura para albergar una carrera en diciembre, con limitaciones de aforo y movilidad debido al clima invernal. La decisión final podría tomarse a inicios de octubre, ya que cancelar las pruebas en el Golfo también implicaría importantes penalizaciones económicas para la Fórmula 1.

De concretarse el cambio, el italiano Kimi Antonelli, líder del campeonato con Mercedes, podría tener la oportunidad de conquistar su primer título mundial en su país, en una definición que promete ser histórica.



